Jueves, 18 de Noviembre de 2010 17:44
Las fundaciones tienen un papel muy importante que jugar en el actual momento de crisis económica, y en concreto deben ocupar los espacios del Estado de Bienestar que no pueden ser cubiertos por la asfixia financiera de las administraciones públicas, según Manuel Pizarro, presidente de la Fundación Ibercaja.
Tras recordar que los socialistas negaron esa crisis y ocultaron datos que apuntaban su existencia, Pizarro ha asegurado que las dificultades económicas actuales son una "oportunidad para que desaparezca lo que ha funcionado mal" en el sistema de mercado.
Pizarro señaló otras cuatro áreas en las que estas entidades deben desarrollar su trabajo.
Los otros ámbitos en los que deberá estar presente el sector fundacional se refieren al mundo financiero, medio ambiente, formación y la resolución de conflictos.
Respecto al primero de estos ámbitos, destacó el papel de las cajas de ahorro, que deberían de ocuparse de lo que saben hacer, generar ahorro y dar crédito a la sociedad, puesto que si pierden esta esencia y abandonan sus principios estaremos haciendo un flaco servicio a la sociedad.
También resaltó el rol que tienen que jugar las fundaciones como entidades que pueden contribuir a la formación de las personas y posibilitando que se desarrollen su talento, algo que no se produce en el actual sistema universitario.
Por su parte, Carlos Álvarez, presidente de la AEF, destacó que el sector actúa más coordinadamente con otros agentes del tercer sector y la economía social, sin perder su esencia, puesto que la unión hace la fuerza.
El presidente de la AEF resaltó el titulo bajo el que se realizaba la conferencia Las fundaciones al servicio de la sociedad. Puesto que la sociedad progresa más desde el punto de vista tecnológico que en justicia y equidad social esta labor de servicio es más necesaria.
Entre los valores que tienen que impulsar figura la ética, la eficacia, la solidaridad y la independencia, siendo la expresión del sentimiento solidario de dar a los demás de algo que es nuestro, matizó Álvarez.
Por último, también afirmó que las fundaciones no sólo están para resolver los problemas que demanda la sociedad, sino que también tiene que trabajar para prevenirlos.
A su juicio, uno de los elementos que hay que corregir es que las entidades financieras que captan dinero del público no pueden hacer "operaciones raras" con él. Es decir, distinguir claramente la banca comercial de la banca de inversión, limitada ésta a actividades en el mercado de capitales, tal y como se exigió en el Congreso de los Estados Unidos después de la Gran Depresión.
Ha defendido que los precios se regulen libremente: "No hay nada que atente mas contra la riqueza que poner impedimentos a la libertad de precios", ha subrayado. Manuel Pizarro ha abogado por un sistema energético eficiente y barato, por impulsar el talento y el conocimiento por medio de la enseñanza y un buen funcionamiento de las instituciones.
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