Hola! este es mi blog y básicamente cuénta mis experiencias tecnológicas como profesional y usuaria, además de otros delirios existenciales en Internet. En cada post intentaré añadir algún archivo de audio que sirva de banda sonora. Puedes añadir tus comentarios, compartirlo...o esperar a la siguiente versión. Ésta es la 1.1.
O en qué consiste el anti-marketing para evitar espectadores
Esto no es una crítica de “La Piel que Habito” porque no la he visto. Es de estas películas que da pereza. Aunque tenía intención de hacerlo, era algo que siempre dejaba para mañana, o para cuando este amigo pudiera venir, o para cuando pase esto…. Como si estuviera metida en una película de Buñuel, siempre surgía algo que impedía que la viera. Al final pensé que era yo la que buscaba de forma inconsciente excusas para no ir, por lo que acabé rebautizándola como “La peli que evito”.
Y ahora me he dado cuenta de que no soy yo, ¡¡Es el cine español el que evita a los espectadores!! Es más, creo que les odia. Me di cuenta el otro día viendo los Goya, una gala supuestamente ideada para promocionar el cine, pero que se utiliza para lo contrario: evitar espectadores. Y por si había alguna duda, aquí van unas cuantas señales:
No soy periodista, soy economista que se dedica a la comunicación 2.0, pero siempre me he preguntado qué valor o interés periodístico tiene un testimonio previo pago de su importe ¿eso es periodismo? ¿Cualquiera que pueda pagar una entrevista ya es periodista? A mi me suena más a prostitución, y es lo que la audiencia lleva viendo mucho tiempo, personas que se lucran aireando trapos sucios, defendiendo o atacando familiares, amigos y conocidos ¿Hubieran hecho lo mismo gratis? ¿Aportan algo? Entonces ¿qué valor tiene esa entrevista y qué clase de profesionales la justifican por su “interés”?
El iPhone guarda en su interior propuestas irresistibles para los paladares más exigentes. Solo hay que navegar un poco por la Apple Store para descargar un auténtico festín de sabores, olores e ideas creativas. Si puedes aguantar sin comerte el iPhone, quizás se convierta en tu mejor asesor gastronómico, tanto dentro como fuera de casa.
Los nuevos cambios de facebook me han planteado dudas existenciales, ¿cómo clasifico a mis amigos? ¿me interesa absolutamente todo de todos? ¿Lo mío interesa a alguien? ¿por qué?, ¿qué nivel de privacidad necesito y dónde diablos lo han puesto ahora? ¿Por qué hay amigos que no dicen nada nunca? ¿Por qué en mi nuevo Timeline da la sensación de que no ha ocurrido nada desde mi nacimiento hasta 2008?.
Como estaba muy trascendente, decidí que tenía la sensibilidad idónea para enfrentarme a El Arbol de la Vida, película que ha recibido todo tipo de criticas, dirigida y producida por Terrence Malick, admirado por unos cuantos cinéfilos, odiado por muchos más e ignorado por el resto del mundo. Decidí escribir mi crítica.
Me había propuesto no tocar el tema de la guerra entre Facebook y Google Plus, porque las guerras de cifras me dan igual, y más los sesudos análisis sobre los millones de usuarios de uno, el imparable crecimiento del otro y las expectativas de ambos. Pero esta vez no he podido evitar tener una reflexión express sobre el último movimiento de Facebook, porque su estrategia me ha parecido sencilla e inteligente: El Timeline, o como parece que se llamará aquí: Cronología. Anoche lo primero que se me ocurrió fue este tweet que programé para la mañana, y a continuación ha venido este post express.